Lanzanafta

La nafta que llueve desde lo alto de la muralla reduce a cenizas las máquinas que llegan a la puerta.

Vasijas de cobre, mechas finas y un líquido negro y aceitoso. Los lanzanafta mantienen el fuego listo en las almenas; cuando ven un ariete contra la puerta o un trabuquete a medio montar, arrojan abajo sus vasijas de nafta.

La llama quema a la vez los techos de cuero, las vigas de madera y el valor del sitiador. Al pie de la muralla que custodia el lanzanafta, ninguna máquina vive mucho.

  • Se fabrica en: Taller (Desde el nivel 15)
  • Ataque: 0
  • Contra infantería: 10
  • Contra caballería: 10
  • Velocidad: 1 km/h
  • Carga: 0
  • Consumo de trigo: 2/h
  • Costo: 180 Madera, 80 Piedra, 100 Hierro

Manual