Gobernador

Lo que la espada conquista, su decreto lo conserva.

No lleva espada en la mano, sino un decreto sellado. El gobernador sale a la plaza del dominio conquistado, habla con los ancianos, abre los libros de impuestos y proclama el nombre del nuevo soberano. Sus armas son la palabra y la paciencia.

Un dominio puede tomarse en un día; su corazón se gana con el tiempo. En cada visita, el gobernador desata un poco más la antigua lealtad, hasta que el dominio empieza a sentir el nuevo estandarte como propio.

  • Se entrena en: Palacio
  • Ataque: 0
  • Contra infantería: 10
  • Contra caballería: 10
  • Velocidad: 4 km/h
  • Carga: 0
  • Consumo de trigo: 4/h
  • Costo: 900 Madera, 700 Piedra, 500 Hierro

Manual