Lancero

Cuando las lanzas se alinean, ningún ejército a caballo pasa.

Una lanza larga, un escudo firme y la confianza en el compañero de al lado. Los lanceros se forman hombro con hombro, bajan las puntas de sus lanzas y esperan. La caballería que se les echa encima al galope se topa con un muro, como un bosque erizado de espinas.

El lancero se planta en la puerta del dominio y no se mueve. Su fuerza no está en el ataque, sino en no dar jamás un paso atrás.

  • Se entrena en: Cuartel
  • Ataque: 10
  • Contra infantería: 20
  • Contra caballería: 45
  • Velocidad: 6 km/h
  • Carga: 170
  • Consumo de trigo: 1/h
  • Costo: 50 Madera, 30 Piedra, 10 Hierro

Manual