Ataya
El linaje de los sanadores. Parte de sus caídos en el campo de batalla vuelve al dominio con las heridas vendadas.
Ataya es el nombre del primer sanador que plantó su tienda a orillas de los campos de batalla. Vendaba a los heridos sin distinguir de qué estandarte venían y velaba junto a ellos toda la noche. La mañana después de una batalla que se daba por perdida, cien soldados contados entre los muertos salieron caminando de su tienda y volvieron a sus estandartes. Desde aquel día, en la puerta de las casas de Ataya se borda un báculo con una serpiente enroscada. Aun cuando su ejército se retira, la mitad regresa, porque el nombre de cada soldado caído está escrito en el libro de un sanador. Para Ataya, un ejército no se mide por su espada, sino por cuántos se ponen de pie a la mañana siguiente.
Qué hace
En cada batalla, al atacar y al defender, el 20% de los soldados que pierdes se venda las heridas, vuelve a tu dominio y retoma su lugar en tu ejército. El Campo de Instrucción da la misma sanación: si tienes ambos, primero rescata el Campo de Instrucción y Ataya toma su parte de los que quedan.
Tres reglas
Cuando fundas tu dominio, tu casa te acompaña toda la era. En la nueva era vuelves a elegir.
Tus rivales solo descubren tu casa enviando exploradores; tus aliados la ven.
El efecto de tu casa se suma al de cualquier edificio que haga lo mismo.
Elige tu estandarte.
Eliges tu casa al unirte a un mundo. Que tu estandarte refleje tu forma de jugar.